viernes, junio 03, 2011

De Buenos Aires en Paris

Buenos Aires con su magia se metió en mi memoria y Paris me acunaba en una noche dulce. Los ecos de una lengua interna insistían en alojarse en mí. Y el vaivén de las palabras me transportó a otra época de otros aires. A otra nostalgia, aquella de lo que no era aun. Aquella del deseo absoluto de aventuras extranjeras. De aspiraciones de vértigo desencadenado. Y ahora que todo eso pasó la nostalgia es otra. El duelo es con uno mismo y el dolor siempre punzante. Renunciar a lo que se es para ser lo que se deseó, ahí está la cuestión. Y en la encrucijada construimos el camino. En la contradicción encontré la respuesta y sin saberlo me conquiste. La renuncia paso a ser bandera y la reivindicación mi lema. Y por lo bajo murmuraba un mantra construido con retazos de tangos. Y con la voz en alto grite de nada me arrepiento. Ahora, la multiplicidad me constituye y me define. Somos nosotras, todas bajo un mismo dogma en esta ciudad que bien podría ser otra.

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