lunes, diciembre 31, 2007

Escritos 2008

31 diciembre de 2007/ 1 de enero de 2008

Muchas cosas pasaron en este año, muchas que imagine y soñé, muchas que nunca imagine.
Es raro pero es uno de los pocos 31 de diciembre en el que realmente me siento feliz y cómoda. Falta media hora para las doce y estoy en mi dpto sola escuchando música (el rey de fondo me acaricia con su voz de terciopelo) y escribiendo esto. Dicen por ahí que como empieces el año es como será el resto de él. Y por primera vez estoy empezándolo como quiero, escribiendo con buena música y, si bien, es en soledad, eso es mi elección. Y sin embargo, no me siento sola, todos mis amigos desparramados por el mundo, Francia, E.E.U.U., Colombia, Chile, Perú, seguro me olvido algún país y obviamente los que están acá en esta Buenos Aires hirviente, todos están acá conmigo.
El placer de ser fiel a uno mismo, el querer dejar de encajar para aceptar esto que soy, son las dos cosas mas importante que aprendí en este año. También, que uno no cambia pero si puede aprender, que nunca es tarde para pedir perdón y es muy importante hacerlo, que a los padres siempre se los necesita por mas adultos que seamos, que los hermanos son una parte de uno, que los amigos son lo mejor que te puede pasar y que el amor es una amistad en llamas. Y bueno algunas otras cursilerías mas.
Si el 2007 se porto tan bien conmigo, el 2008 me espera con un nuevo desafió, vivir como pienso y siento, viajar y seguir escribiendo, disfrutando de la libertad de ser tal como siempre quise. A diez minutos de las doce brindo porque así sea.

jueves, diciembre 27, 2007

viernes, diciembre 21, 2007

Nuevos Escritos

Si yo pudiera escribir la belleza de tus ojos.
Otra sería mi visión del mundo.

Si solo con la palabra pudiera crear.
Otro sería mi padecer.

Si solo con nombrarte pudiera tu presencia lograr.
Otros escribirían estos versos.

viernes, diciembre 14, 2007

Nuevos Escritos

Cautiva en las líneas de tu cuerpo.

La curva efímera, el doblez sencillo, el pliegue caprichoso, las líneas marcadas, la razón insospechada, los ojos lejos, la boca fértil, las manos dichosas, la risa breve, la voz estrepitosa.

El suspiro ahogado, el vaivén del abdomen, la entrepierna urgente, la mirada solapada, la sonrisa tímida, la lengua sabrosa, los dedos ligeros, el movimiento perpetuo.

Enumeración insensata hacia la nada.

Tu mano
Mi boca
Tu sexo
Mi mano
El deseo
Tu boca
Mi sexo


Cautiva en las líneas de tu cuerpo yace la palabra precoz.
La necesidad escondida.
La decisión punzante.
La duda inconclusa.
El cuerpo rebelde.
La mente tiránica.